viernes 25 de septiembre de 2009

La belleza.

En nombre de la humanidad exijo que no exista la belleza.

Recuerdo que el primer día que la vi, yo, distraído como todo chico adolescente, no pude menos que seguirle la pista como si ella en realidad no fuera de esta parte del mundo; ella, resuelta, como a quien no le importa la cosa o, peor aún, como quien desconoce su estatus de proeza angelical, caminaba por entre los jardines desdeñosa y feliz, como si no conociera la fealdad, o nunca se hubiese topado con ella en la faz de cualquiera.

Era un ser al que la lengua le adeuda nombres. Parecía mujer siendo niña. Una criatura que, de tan maravillosa, ofende a los que sin desear la miran, y a quienes desean mirarla el remordimiento surge antes que la tentación.

Yo quise acercármele un día, y me quedé, estúpidamente, sin palabras.

Un arrebato de su furia, un gesto de desprecio, una hermosa mueca de aborrecimiento, cualquiera hubiera bastado…, una razón para poder odiarle, para poder ver en ella las carencias que nos hermanaran. Pero siguió alegre; y con esa última sonrisa que me dirigió, selló mi humillación; como si con ese acto hubiera subrayado en un instante los rasgos más abominables de mi existencia. Debí matarla.

Por un tiempo, taciturno, sin pensar en ella, sin tenerla cerca, mi aversión disminuyó. Como sucede con aquello que no enorgullece, la belleza fue borrada de la memoria colectiva con genuina celeridad. Pero hay quienes, de tanto odiarla sin motivo, la recuerdan.

No obstante, exijo, en nombre de la humanidad, que no exista la belleza.

Iván valmun

miércoles 5 de agosto de 2009

Las nuevas moiras o de la televisión y más. (Iván Valmun)

Siempre he pensado que la televisión es basura, lo reitero siempre; más cuando después de dos horas de estar buscando algo interesante, girando y girando, una y otra vez, la programación del servicio de cable, me hastío y repito: “la televisión es mierda”.
Mañana, estoy seguro, volveré a encender el televisor.

Es un fenómeno extraordinario cómo algo que parece insoportable, aburrido, y repetitivo hasta el cansancio, atrapa, llama, seduce, con singular naturaleza.

Hoy en día, sólo hay algo que le puede competir en niveles de alienación, el internet; aunque más bien se hermanan.

Que dios guarde la tecnológica del hombre. O viceversa.

sábado 2 de mayo de 2009

Se resume.

La vida se resume en un cacahuate para cada mano.

domingo 1 de marzo de 2009

Si la vida

Si la vida tuviera precio
se vendería en walmart.

jueves 5 de febrero de 2009

Como si la nada pasara.

Como si la inexistencia fuera la unica vitrtud de las cosas.
O lo que es lo mismo: sólo lo que no existe es perfecto.

Iván Valmun

miércoles 4 de febrero de 2009

Nacido del ocio y la austreridad.

Harto de qué, quién puede saberlo; yendo a dónde, a quién debe importarle. Esto es un impulso nacido del ocio y no va a ninguna parte; como el mundo y las personas hoy tiene su nacimiento y vivirá hasta que un ente superior le siga dando vida.

En él, todo y nada son sinónimos de vez en vez, y el sufrimiento y el gozo son más que incidentales, son necesarios y sorpresivos, hoy le dí vida y ya está.

Ahora a rodar por el mundo virtual que emula el mundo de allá afuera, donde el contacto y la vida en realidad sucede. Hagase pues este simulacro.

¿Un espacio de qué? de lo que se quiera siempre y cuando no sea nada serio.

Hagase pues su voluntad y no la mía.

Iván Valmun